
¿Recuerdas la cajita de música que me regalaste por mi cumpleaños?
Me prometiste que la cuerda duraría por siempre y que la bailarina jamás dejaría de bailar..... durante todo ese tiempo me amarías.
La llene de besos que tenia sin gastar y la guarde donde nada malo pudierao currirle. Bueno... ya sabes como me gusta guardar las cosas.
Hoy necesitaba esos besos, o al menos uno, había pensado en ir dosificándolos para que me duren más, aunque los gastaría todos ahora.
Cuando he cogido la cajita entre mis manos, se ha desecho prácticamente....y todos los besos han caído al suelo, y aquí estoy yo, de rodillas en el piso.... he colocado todos los besos como si de un solitario se tratara y trato de buscar uno tuyo pero no lo encuentro.... hay de amigos,.....de familia... e incluso de mi tía que vive en el extranjero, pero no queda ni uno tuyo....¡¡¡donde los habré puesto!!!
No me había fijado al dejar la cajita junto a mí que esta sonando, incluso la bailarina gira y gira.... nunca había escuchado una música tan triste.
Vuelvo a mis besos,.... no importa.... cualquier beso servirá, cojo uno al azar y me lo pongo en la cara, pero esta frío....se cae, cojo otro y me lo pongo en el brazo como si fuera un niño pegándose un tatus...pero es inútil.
Los besos ya no están colocados, están esparcidos sin orden, mi pelo esta enmarañado del ansia que tengo por encontrar uno que sirva...
La música continua y también la bailarina pero a veces se para y la música es cada vez mas lánguida....
Las lagrimas en mis ojos me impiden ver si ese beso ya lo probé o no.Cierro los ojos y me tapo los oídos, no quiero escuchar más....
De pronto la música se detiene, la bailarina ya ha dejado de bailar, para cuando abro los ojos los besos ya no están,.... la cajita ya esta rota...
Muchas gracias a todos por leerme y sobre todo por estar ahí. Por todos esos comentarios vuestros que tanto me gusta leer y de los que me hacen ser un poquito más feliz. Un grandisimo beso y un abrazo.
Nunca hagas florecer una sonrisa diciendo: “te quiero”… para después hacer rodar una lágrima diciendo: “olvídame”…
Simplemente, porque el amor es más bonito que una ilusión y tú podrías sentir la misma lágrima que ¡alguien ya lloró por ti!
Recuerda que la verdadera lágrima no es la que cae de los ojos y resbala por la cara, sino la que duele en el corazón y resbala por el alma, y esas lágrimas no necesitarán ser recordadas, porque de ellas no se olvidarán…
Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidarse es difícil para quién tiene corazón.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Alguna vez me has dicho que no se lo que quiero, pero sí se lo que quiero. Quiero sentir el sabor de tus besos, el calor de tus abrazos, la suavidad de tus caricias, la mirada profunda y bonita de tus ojos, tu compañía hasta que dejemos este mundo. Eso quiero.
Me ha gustado tu sms de hoy cielo. El ver que estabas feliz. Se que al decirte que estaba bien no te he dicho la verdad, pero no quiero que tu estés mal. Con que lo esté yo ya es suficiente. Pero no estoy nada de bien cielo, sigo estando muy mal.
Hoy he pensado que para que luchar tanto por las cosas, para que ilusionarte y luchar por esa ilusión, si luego la vida te da dos hostias y te hunde, y cada vez te hunde un poquito más, y cuesta mucho salir. Cada vez cuesta más. ¿Para que luchar por la vida si la vida te está tratando tan mal? Me estoy cansando de tanta lucha, de tanto esfuerzo, de tantas ilusiones que se van. Me cansa la vida. Y cada día me cansa más. No me da nada. Me enseña, me ilusiona y al final me lo quita y me hunde. Y eso cansa. Luchar para nada agota, y estoy agotándome poco a poco.
Siempre soy positivo, lo sabes. Pero cuando me hundo esa positividad desaparece, y no sabes cuanto me cuesta recuperarla, y cada vez me cuesta más. Y poquito a poco estoy llegando al límite. Al límite de no querer seguir luchando por nada, dejarlo todo fluir, pasar, y que la vida pase lo más rápido posible. Porque la verdad, para lo que da mejor que pase rápido. O mejor dicho, para lo que me da a mí.
Me duele el alma, me duele la vida.

Buscando en tu corazón me encuentro
intentando cavar un hueco
y encontrar en lo profundo lo eterno
para que me tengas en tus sentimientos
no encuentro manera de tenerte
pero te veo como un nuevo sol cada día
que brilla con el amanecer en mi frente
y me da la fuerza de continuar mi vida
como encontrarte, como acariciarte
donde buscar, como encontrarte
para mi corazón ofrecerte
y lo guardes en tu mente
así pues seguiré mi camino
buscando en tu corazón...

He vuelto a pensar acerca de lo que nos hemos dado. Ha sido todo con mucho cariño, tanto por parte tuya como por la mía. Pero hay cosas que me hacen pensar que realmente si estabas sintiendo algo, el que era no lo se, pero algo estabas empezando a sentir. Cuando íbamos a Cáceres, me pusiste tu mano encima de la mía y empezaste a acariciarla con un dedo. Las tres veces que me dijiste cariño. Los besos que me diste en los labios sin yo pedírtelos. Al andar por la calle el cogerme de la mano. El día 1 de mayo cuando pusiste tu mano en mi pierna al estar sentados en el banco. Al despedirnos, casi me das un beso en los labios pero giraste la cara. El segundo abrazo, me lo diste tú. Son muchas cosas cielo, que hacen que piense que hay algo, pero que tienes miedo y que quieres que se te vaya pasando con el tiempo. Además lo de quedar para comer, eso es porque tenias ganas de verme, lo que creo que me echas de menos.
Y si todo eso fuera cierto… porque no iniciar algo, despacito. Que sigo creyendo que puede ser algo muy bonito.
Se valiente. Date la oportunidad de querer aún más, de sentir más. Date la oportunidad de que te quieran, de sentirte la mujer más querida del mundo, la más mimada, la más adorada. Date esa oportunidad cielo.
Que desesperación. El querer y no poder. El desear que me llames, me mandes un sms. Saber que no. Aunque en lo más profundo de mi interior deseo que así sea. Quisiera hablarte, decirte lo mucho que me importas, lo que mereces la pena, lo que te quiero, lo que te necesito. Quisiera contarte tantas cosas. Mirarte a los ojos y verte sonreír. Me desespera el no tener noticias tuyas, el no saber cuando podré tenerlas, cuando podré verte. Me desespera hasta la misma vida. No te quito de mi mente. Te has instalado ahí hace mucho tiempo y no te vas.
Hoy estoy fatal. Entre mal y muy mal.
Tengo una pena encima que me está quebrando el alma. Un dolor en el pecho que hasta la respiración se me corta.
Hoy no me importaría morir. Acostarme y no despertar. Hoy siento que la vida no me merece la pena, que cada segundo es un segundo de dolor. Y no merece la pena vivir con dolor.
Siento que voy cayendo poco a poco al pozo.
Hoy me siento mal.
¿Sabes cielo? Una vez Akasha me enamoró para luego dejarme con el corazón roto. Algo me dijo que esperara a Akasha. La esperé y apareció nuevamente en mi vida. Akasha se transformó en Tí. Tú me enamoraste para luego dejarme con el corazón roto. Con la diferencia que ahora está mucho más roto que antes. Más pena. Más sufrimiento. Más dolor.
Y yo me digo: ¿Eso es justo? ¿Merezco eso? Tal vez mi vida sea esa, sufrimiento, soledad, angustia, pena, dolor. El destino por el que tanto crees no puede hacerme eso tantas veces. No lo rehuyas cielo. Nos ha vuelto a unir por segunda vez. Por algo será. Por algo. No creía en el destino y tu me hiciste creer en el. Me decías que no había que llevarle la contraria. Y se la estas llevando. ¿Y sabes? Ni te imaginas lo que estoy sufriendo. Quítate la coraza, siente, vive. Estas preparada para querer y para que te quieran. Solamente has de confiar. Sentir que no va a haber dolor, no te van a hacer daño. Siéntelo cielo. Y deja esa coraza y dame la oportunidad de demostrarte que hay algo más en mí que hace que la vida merezca la pena. Se valiente.
Solo yo puedo darme el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
Cuando el amor te haga señas, síguelo,
aunque sus caminos sean duros y escarpados;
y cuando te envuelvan sus alas, doblégate a él,
aunque la espada envuelta entre sus plumas pueda herirte;
y cuando te hable créele, aunque su voz pueda despedazar tus sueños...
Son las 18:33 del domingo 29 deabril de 2007 y acabo de llorar, estoy llorando. Tengo una pena enorme. Hice lo que hacia años, he rezado. Tal es mi desesperación. Mi impotencia. Se me están cayendo las cuatro paredes estas. Siento un vacío enorme. Pero sobre todo la pena. Es increíble lo que puedo quererte. Te echo de menos. Mucho. Me muero de pena cielo.
El espacio que necesitas puedes tenerlo, tan amplio como quieras tenerlo. No soy posesivo ni acaparador. Se que cada persona necesita realizarse como tal y que para eso tiene que tener un espacio donde poder liberarse. No es cortar las alas precisamente lo que a mi me gusta. Si no dejarlas crecer. Es amarse con los ojos abiertos. Ver y mirar a la otra persona tal cual es y no como yo quisiera que fuera.
Por eso te pedía una oportunidad para que me dejaras demostrarte que soy diferente. Una oportunidad para que pudiera quererte y que sintieras como realmente eres querida por ti misma, por lo que eres. Una oportunidad para demostrarte que por amor se pueden hacer muchas cosas, locuras incluso, pero que puedo hacerlas por ti. Una oportunidad para demostrarte que no quiero cambiarte, no quiero hacerte a mi imagen, quiero dejarte que seas tú y que tu felicidad no dependa de nadie.
Esa es la propuesta, la oportunidad que te pido. La oportunidad de querer conseguir una relación que empezó bonita y puede seguir siendo tan bonita como nosotros queramos hacerla. Y creo que puede ser mucho.
Cuando decidas quitarte ese escudo que tienes, entonces estés dispuesta a iniciar algo mucho más serio. Entonces tú decidirás en ese momento y será cuando podamos iniciarlo juntos.
Creo que has empezado a sentir algo y te ha dado miedo. Miedo a que te hagan daño, por eso tu escudo. El decir que quieres estar sola no es ni más ni menos que el escudo, la excusa.
He llegado a pensar que no es el escudo, que es por algo mío. Que no te gusto, que no te gusta algo de mí. Tanto he pensado que mi cabeza me va a explotar.
Hola cielo.
Esta es una de esas cartas que nunca leerás. Esta mañana he ido a andurrear por esas calles interminables. Necesitaba salir del piso porque se me cae encima. No puedo estar unos minutos en ningún sitio. Si me siento en el sofá me agobio, si me siento en el ordenador, me agobio, si me tumbo en la cama no aguanto ni 5 minutos.
Y se me va a ir la cabeza. He vuelto a llorar esta mañana. No he dormido nada de bien. Me dormí por agotamiento, porque llevaba dos noches sin pegar ojo. Duermo con la luz encendida porque me dan miedo las pesadillas. Y se que como apague la luz las voy a tener. Me desperté sobre las 6 y ya no ha habido manera. No podía estar en la cama, no podía estar levantado. Lo estoy pasando horriblemente mal. Jamás lo he pasado tan mal. No se si me crees pero es así.
¿Sabes? Llevo desde la noche que hablamos sin comer, sólo 2 batidos de chocolate y un yogur. Y encima el yogur la mitad me lo comí con asco. No me entra nada de nada.
No me imaginaba que podía llegar a quererte tanto como te quiero.
La propuesta que te hice era una manera de no perderte, ya se que me dices que no te voy a perder, que vamos a seguir siendo amigos. Pero no es a esa pérdida a la que me refiero. La propuesta es una manera de llevar una relación que tal como la hemos empezado, estoy convencido que puede llegar a ser muy bonita. Port ú manera de ser y por la mía. Por la manera de darnos cariño. En esa propuesta eres tú la que llevas las riendas, la que eliges los plazos, la que decides en cada momento. Yo estoy ahí, contigo, construyendo algo juntos para que en un futuro podamos compartir más aún. Pero ese futuro lo decides tú y solo tú.
Creoque te pensaste por un momento aceptar la propuesta. Porque no es tan descabellada. Y tú sabes que no lo es. Incluso si fuera el caso me iría a vivir a tu ciudad. Tú en tu casa y yo en la mía. Para vernos cuando nos apeteciera, para compartir momentos, actividades, compartir parte de nuestra vida. Pero siempre con ese espacio que necesitamos. Sin tener que vernos cada día por obligación. Y sólo en el caso que tú decidieras tener una relación más intensa poder compartir hipoteca.
Fíjate como te querré que estoy dispuesto a hacer eso.